La trampa de la arquitectura sostenible
Yorokobu
02.07.2026
Hay algo profundamente sospechoso en una industria que se autodenomina sostenible y que al mismo tiempo no deja de edificar.
La «arquitectura verde» de nuestra época ha aprendido a hablar con elocuencia de la huella de carbono, las certificaciones y la eficiencia energética. Ha aprendido a poner paneles solares donde antes se colocaban cornisas. Ha aprendido, sobre todo, a añadir capas y capas de material —más aislamiento, más instalaciones, más tecnología— para demostrar que está reduciendo todo aquello que consume.
El problema es que, mientras optimizamos el consumo de la maquinaria, no nos estamos cuestionando cómo de necesarios son dichos dispositivos.