Cuatro miradas del urbanismo contemporáneo
A primera vista, Estocolmo, Singapur, Viena y Tokio no podrían ser más distintas. Climas opuestos, culturas urbanas casi antagónicas y escalas difíciles de comparar. Sin embargo, todas comparten una misma condición: han tenido que enfrentarse, en las últimas décadas, a un crecimiento acelerado —tanto demográfico como económico y territorial— en un contexto de crisis climática, transformación social y agotamiento de los modelos urbanos heredados.
A pesar de ello, ninguna ha aplicado recetas universales. Como recuerda el arquitecto Alfonso Vegara, «las estrategias de éxito de diferentes ciudades no pueden trasladarse de manera directa a ningún otro territorio». Pero observar cómo cada una ha leído su propio contexto permite intuir algo mucho más profundo: que la ciudad contemporánea se diseña para, además de crecer, resistir y adaptarse.