Perfecta desde el aire, insostenible desde el suelo
Al contemplar una fotografía aérea de Brøndby Haveby, a las afueras de Copenhague, podrías pensar que su diseño tiene que ver con satélites espaciales o geometrías alienígenas. Desde arriba, la urbanización parece un mosaico hipnótico de círculos verdes perfectos, como si la tierra hubiese sido cortada con un compás antes de sembrarse con pasto y caminos. Un laberinto de vegetación, de líneas curvas y de parcelas que se abren como pétalos hacia un espacio común. Una vista tan armónica que, por un instante, podrías imaginar que se trata de una utopía del urbanismo contemporáneo.
Brøndby Haveby —«ciudad jardín» en danés— nació en 1964 con la intención de ofrecer a los habitantes de Copenhague un espacio para alejarse del bullicio urbano sin renunciar a una dosis de comunidad y naturaleza. El arquitecto paisajista Erik Mygind se inspiró en los patrones de las aldeas tradicionales danesas para trazar grandes círculos concéntricos, de unos 400 metros cuadrados cada uno, donde pequeñas viviendas y jardines individuales abrazan el vacío central como si fueran pequeños poblados anidados sobre el paisaje.